¿Cómo se desarrolla el proceso de traducción entre el cliente y Abisa?
- El cliente nos entrega por correo electrónico o cualquier medio tradicional el/los documentos a traducir, o, en caso de un cliente asiduo, los carga a través del acceso restringido de nuestra Web, y nos indica a qué idiomas quiere que los traduzcamos y, en su caso, la fecha deseada para su devolución.
- Nosotros analizamos el documento respecto a la disciplina, la combinación de idiomas, el volumen y el plazo necesario para la realización.
- Preparamos un presupuesto, aplicando la tarifa correspondiente al trabajo e indicando la fecha de devolución prevista, y se lo pasamos al cliente.
- El cliente acepta el presupuesto vía e-mail o firmado por fax y nos facilita todo el material de referencia que pueda ayudar a alcanzar la máxima calidad en la traducción.
- Tras la recepción de la orden de pedido, el Jefe de Proyecto asigna el trabajo al traductor o a los traductores que corresponde/n a las características del trabajo.
- Se realiza una extracción de vocabulario con el cual se elabora un glosario que debe ser aprobado por el cliente. A la devolución del glosario, nosotros elaboraremos la versión final de la traducción.
- A continuación nuestros revisores repasarán la traducción para corregir posibles inexactitudes respecto al contenido, terminología, estilo y formato.
- En la fecha de entrega acordada se envía al cliente la traducción terminada por correo electrónico.
- El cliente confirma la recepción del trabajo por la misma vía.
- Finalmente, nuestro Departamento de Contabilidad expedirá la factura correspondiente que el cliente abonará en el plazo acordado.
El proceso de traducción interno
Acorde con los requisitos del sistema de calidad de Albisa, los traductores homologados disponen de una formación, experiencia y recursos técnicos adecuados.
Las traducciones se realizan acorde con unas instrucciones generales para traducciones así como las especificaciones del proyecto y los plazos de entrega que se detallan en la orden de pedido. Para ello, los traductores utilizan el material de referencia y apoyo facilitado por Albisa. Además, según nuestro sistema de calidad, el proceso de traducción incluye una revisión que debe realizar el propio traductor antes de entregar la traducción (autocontrol). Para este autocontrol existen unas instrucciones que incluyen una lista de chequeo con los aspectos que deben ser revisados. Las dudas que puedan surgir durante la realización de la traducción pueden ser consultadas en cualquier momento con el gestor de proyectos. Una vez finalizado el trabajo, el traductor debe enviar una nota de entrega en la que puede incluir comentarios y debe reportar posibles incidencias para que éstas sean revisadas por el gestor.
Según la norma UNE-EN 15038:2006, el autocontrol del traductor es un requisito imprescindible.
El texto traducido debe ser consistente en sí mismo, es decir, tiene que guardar las propiedades estilísticas del texto de origen y contener la misma información.
Si, una vez traducido, el texto no se ajusta a los estándares de calidad exigidos, se devuelve al traductor para su posterior corrección. Una vez superada esta fase, se lleva a cabo la revisión del trabajo.

















